

Queridos amigos:
Una vez más os escribimos para contaros nuestra magnífica experiencia en nuestro siguiente destino, la maravillosa Venecia.
Una vez más os escribimos para contaros nuestra magnífica experiencia en nuestro siguiente destino, la maravillosa Venecia.
Una vez acomodadas en un humilde hotel en una zona céntrica dimos un paseo en Vaporetto por el Gran Canal, mientras este único y original transporte público nos llevaba a través de la ciudad nos maravillamos ante los alegres gondoleros cantarines y los graciosos restaurantes flotantes.
Cada rincón de Venecia nos sorprende y nos deleita con una singularidad exquisita. A pesar de que Venecia no es famosa por sus paseos a pié, pudimos recorrer sus calles sin coches, motos o cualquier tipo de transporte y admirando una impresionante cantidad de monumentos y carísimas tiendas. Las calles más entretenidas son el Gran Canal por la zona del Puente Rialto, que es el puente más antiguo de la ciudad, y desde aqui tomamos las callejuelas hasta la famosísima Plaza San Marcos.
En la Plaza San Marcos se encuentra Il Campanaire, un altísima torre de 99 metros de alto abierta al público donde se observan las grandiosas vistas de Venecia.
Al día siguiente visitamos el museo Arqueológico, en el que encontramos maravillas de siglos pasados en la que aprendemos mucho sobre la historia de Venecia y de Italia en general. Tras una bonita visita nos dirigimos a tomar algo al Café Florian, regresando al día siguiente a la Plaza San Marcos y realizar nuestro sueño: tomar un café en este lugar. A pesar de tener que pagar 7,50 euros por un capuchino, mereció la pena pagarlos ya que es un bar conocido mundialmente que fue abierto en 1720 y el interior tiene una decoración impresionante.
Tras un breve pero intensa estancia en Venecia nos despedimos de su maravilloso gente para ponernos en marcha hacia una nueva ciudad que nos espera con los brazos abiertos.
Hasta pronto,
Sofía y Alicia



No hay comentarios:
Publicar un comentario